UNA HISTORIA DEL PERÚ
Diciembre 17, 2007 por manoloprofe
Con el riesgo de parecer copión y monolector, no puedo dejar de destacar este post de “Desde el Tercer Piso” de Alejandro Godoy. Cito este blog casi a diario, porque me parece que sus posts son relevantes y vale la pena difundirlos. Es un blog PARA LEER, a diferencia de otros muchos que cultivan la imagen y el comentario corto. Con las debidas disculpas a quienes se puedan sentir ofendidos, estoy 100% de acuerdo con él.
UNA HISTORIA DEL PERU
Percy llega a una casa que conoce bien, pero a la que hace tiempo no iba. Va a visitar a un amigo del colegio en el que estuvo hace un par de años. Casi nada ha cambiado, excepto el color del edificio cuyas escaleras acaba de subir.
Mientras espera que su amigo termine de alistarse, Percy conversa con la dueña de casa, quien le guarda mucho afecto. Le pregunta sobre como le está yendo en el nuevo colegio, sobre sus hermanos que ya son mayores de edad. Percy le cuenta a la señora de 52 años que su mamá está por irse a España. No es la primera vez que él sufrirá una separación familiar.
Pero Percy la pasa bien durante todo ese día, a pesar de la inminencia de una nueva partida en su vida. Va a almorzar con la familia de su amigo, arma el arbol de Navidad, se entretiene en la computadora y, a las siete de la noche, retorna a su casa feliz, a reencontrarse con los demas niños con los que vive. Se le nota más despierto que antes, menos retaido de la última vez que vino a la casa, comenta el hermano mayor, quien de cuando en cuando se ha asomado a observar a los chicos como se divertían.
La vida no ha sido nada fácil para este joven. Perdió a sus padres a temprana edad y, por suerte para él, fue acogido en una aldea infantil. Tuvo la opción de estar en uno de los mejores colegios de Lima y la supo aprovechar durante toda la primera. Sin embargo, no logró adaptarse del todo a la secundaria y dejó el colegio donde estaba y pasó a otro, igualmente bueno, pero menos exigente. Su mamá sustituta viajará a España a labrarse un futuro mejor y él ya está viendo la posibilidad de estudiar electrónica y computación. Su sueño es estudiar algo que le permita hacer robots que puedan facilitar la vida de las personas.
Sin embargo, ayer sentí que Percy se sintió muy acogido por nosotros, pues lo tratamos como a todos los amigos de mi hermano. Luego que se fue, mi mamá rompió a llorar, pues veía en él a todos los niños que no tienen las mismas oportunidades y, a los cuales, no siempre se los acoge como alguien igual a “Nos-Otros”. El día de ayer, mientras otros se debatían entre el campeonato de fútbol y descansar de la juerga del sábado, recibíamos una lección de vida y un encuentro con el país al que no siempre miramos de frente a los ojos.
Por la noche, veía en Canal N las desafortunadas declaraciones de Jorge del Castillo sobre las “nuevas prioridades” de los programas sociales del gobierno, luego desdichas. Y me preguntaba, este rapto de estupidez y sectarismo - porque otra expresión no puede dársele a este desliz -, ¿no termina reflejando lo que siente nuestra clase política ante los principales problemas del país?
Hace algunas semanas, escribía un post sobre como las dificultades en la aceptación de las otras lenguas que se hablan en el Perú nos reflejaban relaciones de poder y de exclusión. Sin duda, las declaraciones de Del Castillo nos indican el lamentable rumbo de hacia donde vamos en el camino de derrotar a la pobreza. Peor aún, nos refleja como, para un gobierno que dice ser para todos, hay quienes son más iguales que otros.
Mientras tanto, chicos como Percy crecerán, se volverán mayores de edad y los gobernantes los seguirán tratando como clientela antes que como lo que son: ciudadanos.
