CUATRO SIGLOS DE LOS JESUITAS EN EL PERÚ
Abril 1, 2008 por manoloprofe
Hoy, 1 de abril se cumplen cuatrocientos años de la llegada de los Jesuitas al Perú.
Extraigo algunos temas para leer al respecto.
DEL BLOG “ESEJOTAS“:
Un primero de abril, el año 1568, hace 440 años, llegaron los jesuitas al Perú.
Era un grupo de 6 jesuitas, 4 sacerdotes y dos hermanos; hoy somos alrededor de 200, entre sacerdotes, hermanos, novicios y estudiantes. El Colegio de San Pablo, donde hoy se levanta la Iglesia de San Pedro -en el centro histórico de Lima-, fue el primer asentamiento jesuítico en tierras peruanas.

DEL BLOG “SAN PEDRO“:
LOS PRIMEROS JESUITAS EN EL PERÚ
Desde 1532 habían en el naciente Virreinato del Perú dominicos, franciscanos, agustinos, mercedarios y sacerdotes seculares. La primera mención del Perú en los documentos de la primitiva Compañía de Jesús se encuentran en una carta de san Ignacio de Loyola (19 mayo de 1544) al que sería, luego de san Ignacio, el segundo General de la Compañía, P. Diego Laínez, en la que menciona la posibilidad de la fundación de un colegio “en ese virreinato”. San Ignacio ya tenía en mente enviar jesuitas al Perú, pero por circunstancias burocráticas los dos jesuitas designados a la misión, los P.P. Marco Antonio Fontova y Gaspar de Acevedo, no pudieron embarcarse. En 1559, durante el generalato del P. Laínez, se insistió en esta posibilidad, pero, nombrados el P. Jerónimo Ruiz del Portillo y otros cinco, tampoco pudieron embarcarse por los mismos motivos. Finalmente, los Jesuitas llegarán al Perú, al aceptar san Francisco de Borja, tercer Superior General, la petición expresa del Rey Felipe II de enviar jesuitas a los territorios españoles de la Florida y el Perú. Encabezados por el P. Jerónimo Ruiz del Portillo, primer provincial del Perú, los misioneros llegan a Lima el 1º de abril de 1568. Durante la Colonia, la Compañía trabajó, principalmente, en las célebres Misiones de Maynas (con los jíbaros) al otro lado del Pongo de Manseriche; en las “reducciones de indios” (las más importantes fueron las del Cercado de Lima y las de Juli y Pomata en Puno); y en la educación de los pueblos. Entre la instituciones educativas creadas por la Compañía destacan el Colegio Máximo de San Pablo y el Real Colegio de San Martín (antecesor de lo que es hoy el Colegio de la Inmaculada) en Lima, así como los colegios San Bernardo y San Francisco de Borja y la Universidad de San Ignacio de Loyola en el Cuzco. Las misiones y obras apostólicas jesuíticas fueron financiadas con la producción de las haciendas que la Compañía tuvo en la costa peruana. Pero con la supresión y expulsión de la Compañía de 1767, todas estas obras fueron inmediatamente expropiadas y repartidas.
Cabe también destacar la labor intelectual, artística y misionera de la Compañía de Jesús en esta época. Destacan, Blas Valera (escritor), José de Acosta (investigador y escritor), Antonio Ruiz de Montoya (limeño y fundador de las Reducciones del Paraguay), Bernardo Bitti (pintor manierista); y durante la ilustración, Juan Pablo Vizcardo y Guzmán (ideólogo de la independencia americana).
DEL BLOG: “PADRE ENRIQUE” :
Cumpleaños 440
Cada hora que pasa (y solo llevo tres semanas) aprendo algo. Estoy desbordado de pasado, de presente y de futuro. De pasado, porque no es fácil cargar con 440 años a la espalda. De presente, porque pensé que esto era una parroquia (y lo es), pero solo tiene 13 manzanas y media de oficinas y tiendas. Se que hay habitaciones y callejones escondidos, pero todavía no los hallo. Calculo que mis feligreses residentes no deben pasar de 800, que la mayor parte son muy pobres y no vienen a la iglesia (¿la Iglesia irá a ellos?). Y que me desborde el futuro es lógico; me han entregado el cuidado de un monumento que a la vez es santuario, en el siglo XXI, acosado por turistas que subvencionamos (sic), y con un programa de conservación, restauración y puesta en valor por hacer, aunque difícilmente realizable.
Mientras tanto, están mis impresiones de Semana Santa. Se resume en millares de personas que peregrinan al santuario. Todo el centro de Lima se convierte en espacio sagrado. Ya el Domingo de Ramos impresiona. Las Misas de Jueves Santo con muchísimos fieles. Gracias a Dios se malogró el micro del coro; la gente cantaba y se dejaba oír. Amigos, familias, grupos parroquiales, asociaciones laicales, grupos de religiosos y religiosas. Un río de fieles. A media noche fueron cerradas las puertas y no faltaron quejas. Desde muy de mañana del Viernes continuó el peregrinaje. Muchos llevaban palmas; es una especie de signo externo del romero. No imaginé que hubiera tanta gente a mediodía para el sermón de las siete palabras. Algunos van circulando, pero muchos fieles permanecen hasta las tres de la tarde. Pensé en el padre Francisco del Castillo y en el padre Juan Perlín de quien hablaré en alguna ocasión. Confesiones, a mogollón; pareciera que a más sacerdotes, más penitentes. Me escapaba para tomar café, y vuelta. Impresionante.
Por fin, vigilia de Resurrección. Tengo que procesar impresiones, pensamientos, sentimientos, ideas. Estoy convencido que hay un misterio de nueva vida latiendo. Misterio de Resurrección. Feliz cumpleaños jesuitas del Perú aunque no lo celebren. Son 440 años el 1 de abril y no quiero dejar pasar la ocasión. Que haya un nuevo José de Pignatelli que enmienda la plana de Carlos III. Hay mucho por hacer.
